Por: Carlos Alberto Monge Montaño.
Incertidumbre electoral…
“La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos”... Enrique Múgica Herzog. (1932-). Político español.
El panorama electoral para Michoacán que habrá de culminar el próximo 13 de noviembre es irremediablemente desalentador.
La continua disputa de los partidos políticos por llevar agua a su molino y la ausencia de estadistas han llevado al estado a un escenario donde no hay reglas claras con las que el árbitro electoral lleve a cabo la vigilancia de los comicios del presente año.
Con una legislatura incapaz de alcanzar acuerdos poniendo en primer lugar a los michoacanos, es miércoles 23 de marzo, estamos a 3 días de que venza el plazo de los actuales consejeros electorales de Michoacán, sin que se haya determinado si se renuevan o no.
No es cosa menor. Las fracciones parlamentarias y sus respectivos partidos políticos tuvieron cuando menos 2 años para lograr la reforma electoral que diera certeza a los comicios michoacanos, pero pudieron más los intereses particulares, grupales, berrinches, caprichos y venganzas… que la razón.
Ahora y por si no fuera suficiente, los diputados perredistas y de partidos únicos, lanzaron una convocatoria en busca de nuevos consejeros electorales, sin contar con el aval del pleno legislativo o ya de menos de la Junta de Coordinación Política.
Tal situación se da en medio de dudas legaloides que mientras se resuelven, el proceso comicial seguramente ya habrá empezado. Por una parte, panistas y priistas aseguran que es viable mantener al actual Consejo del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), por lo que han insistido al Ejecutivo estatal que publique la reforma Federal en materia electoral, que dicen, debió publicar desde semanas atrás; motivo por el cual, han recurrido ya ante instancias federales para que insten a la administración de Leonel Godoy, a que apresure su promulgación.
Por su parte, los perredistas se sustentan en la no publicación de dichas reformas para luchar por renovar a los actuales consejeros electorales.
Bajo esta polémica y ante la ausencia de sensatez, parece difícil que el próximo jueves haya acuerdos en el recinto legislativo.
Mientras tanto, entre los temas complicados que deberían solucionarse antes del 17 de mayo, fecha de inicio del proceso electoral, destacan:
· Encontrar alguna manera para blindar las elecciones del crimen organizado y de recursos ilícitos.
· Establecer mecanismos eficientes de fiscalización.
· Resolver la posibilidad del “voto por voto, casilla por casilla”.
· El acceso a los medios de comunicación, especialmente la radio y la televisión, porque la ley federal y la estatal en la materia son discordes, situación que por el momento se resolvió a través de un acuerdo, que impide a los partidos y candidatos a contratar publicidad en radio y televisión, a cambio, tendrán acceso a un total de 3 mil 784 spots de tiempos oficiales.
A estas y otras indefiniciones que prevalecen en materia jurídica-electoral, ante la ausencia de la reforma electoral estatal para empatarse con la federal, el abanico de discusiones legales y de dimes y diretes, se antoja basto durante precampañas y campañas.
Pero no es todo, hay que sumar los golpes bajos que también se antoja llegarán al por mayor, ante los enconos que prevalecen entre partidos políticos y sus facciones internas, que se suman a la cerrada competencia donde, por el momento, los partidos políticos PAN, PRD y PRI, llegarán muy parejos al 13 de noviembre, siempre y cuando no haya una contradictoria alianza, como ya se ha dado en otras entidades, donde al igual que Michoacán ahora, sus entes políticos juraron que no se darían.
Una vez más, no queda más remedio que decir… pobre Michoacán, se merece otro nivel de políticos. Así que desde ahora aprovecho para invitar a todos los ciudadanos a estar alertas, informarse y tomar decisiones reflexionadas, para poner a mejores personas en la toma de decisiones.
Sacudamos la apatía y evitemos dejar la política únicamente en manos de los que viven, cobran y se dicen políticos.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.